Morelia a 22 de enero de 1968

Hijita mía:

Al escribirte esta carta, quiero dejar hablar libremente a mi corazón.

Es natural, cuando se casa una hija, que los recuerdos vengan a la mente y los que tengo me hacen dar gracias a Dios desde lo más íntimo de mi alma por haberte dado. No son muchas las madres que con sinceridad pueden decir de sus hijos que desde su nacimiento han traído felicidad y paz. Yo soy una de esas afortunadas, es verdad hijita, desde tu nacimiento trajiste calor y luz a nuestras vidas. Acababa de morir Claudio tu hermano y sangraba mucho el corazón, pero al tenerte en  mis brazos fue el bálsamo que necesitaba y desde entonces, día tras día, gozamos de tu presencia como del regalo más preciado. Cuando tu papá se fue, significabas más en mi vida, ya no eras solamente la hija dulce, prudente y dócil; sino una compañera y verdadera amiga. Por todo esto bendigo a Dios y le digo ¡gracias! y te digo ¡gracias!

Ahora hijita, le bendigo por lo que me sigue dando. Es verdad que te extraño y más natural que me hagas falta, pero estoy feliz con tu felicidad. Has realizado lo que tanto anhelaste, maravilloso e importante, como es el comenzar una misión de esposa y más tarde de madre. En tus manos y en la de las de Carlos está el realizarla con el éxito que esperan. Tú mi pequeña, se siempre respetuosa, solícita y cariñosa con tu esposo; que él a su vez sabrá protegerte y amarte como a la parte más delicada de sí mismo, puesto que ya no son dos sino uno, y el daño que se causen se lo infieren en carne propia.

Cumple con tu deber con prontitud y que tus prácticas piadosas no estorben este cumplimiento. Respeta amorosa y prudentemente la ideología de tu marido y no olvides nunca los principios que tus padres, por gracia de Dios, inculcaron en tu alma.

Sean mutuamente tolerantes con los defectos del otro y ayúdense sin brusquedad a vencerlos. Acuérdense que como humanos, todos adolecemos de ellos. Cuiden de no perderse el respeto, por lo tanto es muy importante saber escuchar al otro antes de molestarse, diciendo palabras que dejan cicatrices imborrables, y cuando uno de los dos, sin poder controlarse, pierda la paciencia, sepa el otro conservar la calma y amainar la tempestad. El principio del matrimonio es de acoplamiento, es cuando se ponen los cimientos de ese edificio maravilloso que comienzan a levantar, cuiden de que sean recios y fuertes. Nunca comentes los defectos de tu marido con las amigas, tampoco tu vida íntima, recuerda que eres "huerto cerrado" en donde solamente él tiene acceso. Ello te hará más digna, más mujer y sobre todo más amada de Dios y de tu esposo. Nunca gastes más de lo que él pueda darte. Enséñate a distribuir el dinero que con tantos esfuerzos gana, te servirá leer el pasaje de "La mujer fuerte" del Evangelio y que un día seas bendecida por tus hijos y tus nietos.

Finalmente nunca te sientas sola, recuerda que tienes, aparte de tu esposo, a dos mamás: la del cielo y la de la tierra. A la primera confíale tu vida, con la seguridad de que no te verás defraudada. Amala mucho que ella te quiere y cuida como  "a la niña de sus ojos". Por mi parte te he entregado a Su amorosa protección desde que naciste y lo sigo haciendo con todo mi corazón.

Aquí termino el sermón mi cielo, pronto escribiré contándote de todos.

Les bendigo con todo mi amor.

Tu mamá, Kitty.

 

 

Nov. 4 -2000 

Mi Claudia Margarita:

Aquí está mamá con el corazón en la mano, la sonrisa en las arrugas de su cara y un sentimiento muy fuerte de gratitud, y con la certeza de que tu cariño manifestado en innumerables detalles, son como la plegaria inocente de los niños. Cada pequeñez viene acompañada de un ángel que me envuelve en gratitud.

Dios te bendiga mi amor, nunca cambies y que tu amado compañero goce siempre de esa suave inocencia tan desinteresada y fiel.

Mamá Kitty.

 

Nov. 1996

Mis queridos hijos Margara y Adolfo :

¡Que pobre encuentro el "gracias" en mis labios o escrito! Porque lo que guarda mi corazón es tan hondo, ancho y luminoso que mejor lo remito al cielo y que de ahí el Señor se los de en bendiciones.

¡Que feliz estuve en mi cumpleaños! Dios (y vuelvo con Dios) les pague tantas delicadezas y atenciones que tuvieron conmigo.

Mi Claudia Margarita ¡como haces florecer mi jardín interior! Eres un real consuelo en mis días; y tú Adolfo, mi pequeñito (perdona la cursilería) te amo y soy feliz con la felicidad que das a mi hija y a mis nietos.

Otra vez ¡gracias!

Mamá Kitty.

Marzo 27 -2000 

Mi nieto tan querido Esteban :

Me llegó la noticia de que vas a un retiro. Sé, por experiencia, que Dios siempre nos espera con algo especial cuando con generosidad le entregamos algo de nuestro tiempo. ¿Qué te dará a ti mi pequeño Esteban? Él lo sabe, pero yo pido para ti, al menos esa luz que nos ilumina e invita a seguir reflexionando en lo bueno que es el Señor nuestro creador, salvador y mejor incomparable amigo.

Piensa en cuanto te ama y que te bendice siempre. Pídele a María, tu mamá, sea la portadora de ese regalo y tu guía de hoy en adelante.

Te bendigo y acompaño en todo, mi amor.

Tu abue Kitty.

Octubre 3, 1992.

Nieta mía:

El Alma y Cuerpo de R. comienza hoy una vida contigo y tú con él. Una vida iluminada, avalada, engrandecida y enriquecida por un sacramento. Un sacramento que ustedes se confieren dado por Dios, su Padre, quien les ama intensamente. Abre para ustedes esa puerta que lleva a un camino que debe de ser trabajado, sembrado con donación mutua, comprensión  y generosidad. Es la invitación a ser muy felices. Y lo serán si comprenden que la dicha en pareja se construye, se fortalece y acrecienta con solo su querer; porque los herramientas se las da el amor que sienten y tienen el uno por el otro.

Cuando se tiene a Dios todo se logra. Invítenle a Él a ser el huésped permanente de su hogar. No le dejen a un lado. Él les hará compender el significado  verdadero del amor, con la simplicidad de lo Suyo. Así prepararán el cielo ya desde aquí, así lo comenzarán a vivir ya desde aquí.

Son hijita mis fervientes deseos para ustedes. Te los entrego con mi bendición y la de tu abuelo Miguel, que por mi conducto, desde el cielo, te la da.

Con mi amor,

Abuelita Kitty. 

 

Mi nieto precioso,

Pienso muchas veces en ti (te iba a decir que mil veces pienso en ti) bueno, no tantas, pero sí como veinte. Máxime si eres tú el tema de conversación, tus éxitos, esfuerzo, la revista; entonces me comienza una sensación de extrañamiento, que me inspira ir a verte, sentarme y que me platiques de esos proyectos especiales, de tus éxitos y fracasos. Y de hacerte un apapacho, no exactamente como el de la abuela de “caperucita”, sino de esta gorda que tienes que te conoce desde que naciste. Da la casualidad de que soy la única abuela que tienes, no se te olvide hijito, que ya estoy con un pie en el sepulcro y el otro en una cáscara de plátano. No es reclamo, bueno sí, pero es de amor.

Mil felicidades por tu cumple.

Te quiero mucho y te bendigo, Kitty.

 

 

Agosto, 2006.

¡Feliz cumpleaños!

 

Carlos, nieto mío, con mi grande amor, te comparto estos recuerdos de la vida de tu abuelo. En su nombre te bendigo y expreso su orgullo de tenerte como nieto. También te transmito lo que, estoy segura, quiere para ti: el conocimiento y trato con tu Papá del cielo, Dios.

Tu abuela Kitty

 

Junio 5 de 1987

 

Mi niña linda:

Hoy me desperté pensando en ti, ciertamente  te llevo en el corazón y pienso en tu porvenir, en las decisiones que debes tomar, en tus preocupaciones.

Hijita, llénate de paz pensando en que tu Padre Dios no aparta de ti su misericordia, te cuida, dice la escritura, como a la niña de sus ojos; te lleva como sello en su brazo poderoso. Vive en la confianza de que todo se irá acomodando y te dará lo mejor. Reanima tu cariño de hija buena con El pero en las personas de tus padres, hermanos y amigos; en fin, El es tu paz.

Y hablando de otra cosa, estoy feliz con las próximas primeras comuniones, son gracias para la familia entera. Y pensando en que nos vamos a reunir más gusto me da.

Yo no ando bien de mi pierna, ahora si camino como "chencha" pero ni modo ya me llegó el Titi (titipuchal de años) pero no creas que por eso soy viejita !que va! me siento feliz y más cuando pienso en que toda molestia es una oportunidad de ejercitar la paciencia y consolar un poquito a Jesús.

El próximo domingo es Pentecostés, a El fuente de todo don, te entrego. Llámalo, "ven Amor" y te iluminará para saber tomar decisiones.

Dales un beso a tus hermanos y si no se dejan una llave de Karate; a tus papacitos otro, saludos cariñosos a Juana, dile que su blusa me la han chuleado y dicen: ¿quién te la tejió?

Bueno mi amor hasta muy pronto si Dios quiere.

Tu abuela que te quiere muchisisisisísimo

Kitty.

 

 

 

Octubre 11, 1997

(El papel tiene impreso un ramo de flores)

Para mi nieta Claudia en su cumpleaños,

Toma este ramito de hojas frescas : albahaca, yerbabuena, toronjil y anís del huerto. Le añadí una que otra margarita.

Te pienso en este ramito. Aquí está tu juventud representada en yerba fresca y perfumada.

Eres como el anís, la yerbabuena, la albahaca o toronjil del huerto, del huerto del Señor recién cortado.

Conserva tu perfume , nieta mía, que esa sencilla fragancia envuelva a quien a ti se acerque dejando en cada alma nostalgia del huerto de procede tu fragancia.

 

 

 

 

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